Isla de Cortegada: zona de cultivo de almeja

Cortegada está formada por un conjunto de islotes de relieve muy plano, que se localizan en el interior de la Ría de Arousa, en la desembocadura del río Ulla. Al estar más protegida de los embistes del mar, hace que sus fondos no estén tan erosionados y que en mayor medida estén cubiertos por arena lo que permite a los habitantes de la zona, el cultivo de la almeja.

Dentro de la isla podemos encontrar un bosque de laurel y otros árboles que rodean las construcciones de un pueblo abandonado y su ermita. En el archipiélago de Cortegada se conserva un bosque de melojos, uno de los pocos en óptimas condiciones de la costa atlántica.

Normativa y recomendaciones para la visita

En las islas no hay contenedores de basura, por su impacto visual y por los problemas ambientales que conllevan el transporte y almacenamiento de residuos. Colabore llevándose sus residuos al puerto de origen.

Las colillas consituyen un residuo especialmente difícil de retirar en playas y caminos. Apáguelas bien y deposítelas en un contenedor.

Sólo se permite pernoctar en las zonas autorizadas.

Para navegar, fondear y practicar submarinismo es necesaria la autorización del Parque Nacional.

No está permitido emitir ruidos que alteren la tranquilidad natural del lugar, molesta a otros visitantes y a la fauna de las islas.

Está prohibido introducir animales (excepto perros lazarillo) pues pueden escarbar raíces de plantas de duna, cazar otros animales, etc.

Circular fuera de los caminos principales provoca el pisoteo de plantas y, al abrir atajos, aumenta la erosión.

Para prevenir los incendios no está permitido hacer fuego.

Las aguas del Parque actúan como uno de los pocos refugios de vida marina. La pesca deportiva está prohibida.

No se permite arrancar flores o frutos, pues perjudica el desarrollo de las plantas y se reduce el alimento para algunos insectos y aves.

Existen zonas de reserva a las que no se puede acceder, como los acantilados o las dunas, bien porque albergan importantes colonias de cría de aves o por la fragilidad de su flora, etc.

No está permitido llevarse las conchas de las playas, pues reduce los nutrientes necesarios para las plantas de la duna.

La fauna no puede ser molestada ni capturada. No se debe dar de comer a las aves ni a los peces, ya que puede causarles enfermedades y cambiarles sus costumbres de alimentación. Tampoco se pueden arrancar los seres vivos de las rocas: mejillones, lapas...